ReformAI nació ayudando a un reformista real: la historia de AE Reformes Horta
ReformAI no nació en una oficina ni de una idea de negocio. Nació de una casa antigua en Barcelona, de siete años de reformas reales y, más tarde, de la relación con un reformista profesional que validó todo lo aprendido.
Antes de ReformAI existía una casa
En 2018, Albert Puey se trasladó a vivir a una antigua vivienda familiar en Barcelona que llevaba años deteriorándose. La casa tenía carácter, mosaico hidráulico original, techos altos, patio… y también todos los problemas habituales de una construcción que llevaba demasiado tiempo sin mantenimiento:
- Humedades en varias paredes.
- Goteras puntuales en la cubierta de teja.
- Habitaciones prácticamente inutilizables.
- Tejado deteriorado en varios tramos.
- Instalaciones eléctricas y de fontanería envejecidas.
- Espacios completamente desaprovechados.
Durante años empezó a documentar cada reparación, cada mejora, cada prueba y cada idea de reforma. No como profesional. No como reformista. Como propietario. Como alguien que quería entender cómo mejorar una vivienda sin arruinarse en el intento.
Y descubrió algo: cada vez que aparecía una nueva mejora posible, las preguntas eran siempre las mismas.
¿Cómo podría quedar?
¿Cuánto costaría?
¿Qué habría que hacer exactamente?
¿Qué debería priorizar primero?
Esas preguntas, repetidas durante años sobre una misma casa, terminaron convirtiéndose en parte del ADN de ReformAI.
Archivo documental de una reforma real
Estas imágenes no son fotografías preparadas para marketing. Son capturas reales del carrete personal del fundador. Más de siete años documentando una misma vivienda, habitación a habitación, presupuesto a presupuesto.
Estado original
Proceso
Resultado
Cientos de fotografías. Siete años. Una misma casa. Ese archivo es lo que nos permitió entender, antes de escribir una sola línea de código, cómo se piensa, se decide y se vive una reforma de verdad.
Antes de existir Albert Estrada
Cuando la experiencia personal era ya lo suficientemente densa, llegó la validación externa: Albert Estrada, paleta de barrio en Horta (Barcelona). De los profesionales que todavía trabajan por recomendación. De los que los clientes llaman directamente al móvil. De los que hacen bien el trabajo y vuelven a entrar en casa de sus clientes años después.
Albert no era el origen de ReformAI. Era la confirmación de que el problema que vivíamos en casa lo vivían también miles de empresas de reformas en toda España:
- Mucho trabajo.
- Poca organización.
- Presupuestos por WhatsApp.
- Cambios durante la obra difíciles de controlar.
- Seguimiento comercial inexistente.
- Cero tiempo para dedicar a marketing o tecnología.
Primero ayudamos a una empresa. Después construimos una plataforma.
Lo que empezó como una ayuda puntual terminó convirtiéndose en una prueba real de concepto:
- Creamos su página web: aereformeshorta.com.
- Digitalizamos parte de su proceso comercial.
- Automatizamos la captación de presupuestos de reformas.
- Centralizamos clientes y proyectos en un único lugar.
- Entendimos cómo trabaja de verdad una empresa de reformas desde dentro.
La experiencia de años reformando una vivienda + la realidad operativa de un reformista profesional fueron las dos materias primas de ReformAI: el software para reformas que va de la foto al presupuesto, del presupuesto a la factura y de la factura al cliente fidelizado.
Antes de ReformAI, muchos presupuestos nacían así
Durante años vimos cómo muchos presupuestos se gestionaban directamente por WhatsApp. Y no hay nada malo en ello: es ágil, es cercano y funciona. El problema aparece después.
Estos mensajes y esta servilleta no son una excepción. Son la forma en la que se mueven miles de obras cada semana. Y todos comparten el mismo punto débil: lo que viene después no queda en ningún sitio.
- ¿Qué versión aceptó el cliente?
- ¿Qué cambios se añadieron sobre la marcha?
- ¿Se llegó a emitir factura?
- ¿Qué margen quedó finalmente?
- ¿Qué gastos tuvo realmente la obra?
El problema nunca fue hacer el presupuesto. El problema era todo lo que ocurría después.
Ver cómo un presupuesto de WhatsApp se convierte en un presupuesto profesional →
Incluso hoy sigo utilizando ReformAI para mi propia casa
Después de años reformando la vivienda, todavía existen proyectos pendientes. No son reformas terminadas. No son casos de éxito. Son ideas reales todavía sin ejecutar, evaluadas con el mismo proceso que utilizan los profesionales dentro de la app: fotografiar, visualizar, estimar y decidir.
Proyecto 1 · Armario de madera maciza
Proyecto 2 · Entrada modernista convertida en bar
Proyecto 3 · Reforma parcial de cocina
«Después de años reformando la vivienda siguen existiendo proyectos pendientes. Y sigo utilizando exactamente el mismo proceso que utilizan nuestros usuarios: fotografiar, visualizar, estimar y decidir.»
Descubre cómo ReformAI genera visualizaciones y presupuestos en minutos →
La casa nunca está terminada
Una reforma no termina cuando acaba la obra. Siempre aparecen nuevas ideas, nuevas prioridades y nuevas decisiones. Estancias que se vuelven a replantear años después, presupuestos que se reabren, espacios que cambian de uso a medida que cambia la vida de quienes los habitan.
ReformAI nace exactamente para eso: para ayudar a tomar esas decisiones antes de gastar dinero. Para imaginar el resultado, estimar el coste y comparar opciones cuando todavía hay tiempo de cambiar de idea.
De una casa a una plataforma · 2018 → 2026
- 2018 · Casa familiar deteriorada en Barcelona. Humedades, goteras y estancias inutilizables. Punto de partida.
- 2019 – 2024 · Años de reformas, pruebas, presupuestos pedidos a distintos profesionales y aprendizaje constante sobre cómo se decide una obra real.
- 2023 – 2025 · Colaboración con Albert Estrada y AE Reformes Horta. Web, digitalización del proceso comercial y validación de que el problema existe en miles de empresas.
- 2025 · Primeras pruebas de presupuestos asistidos por IA sobre fotografías reales.
- 2026 · Nacimiento de ReformAI como CRM completo para profesionales de la reforma.
No diseñamos ReformAI desde una oficina
La diseñamos viviendo dentro de una reforma durante años y, después, escuchando a profesionales a pie de obra:
- Cómo se pierden horas cada semana haciendo presupuestos de reformas a mano.
- Cómo se pierden oportunidades por falta de seguimiento comercial.
- Cómo desaparece margen en cambios que nunca llegan a documentarse.
- Cómo buenos profesionales parecen pequeñas empresas simplemente porque utilizan herramientas pequeñas.
ReformAI no nació de una idea
Nació de cientos de decisiones reales.
De una vivienda. De miles de fotografías. De presupuestos enviados por WhatsApp. De servilletas con cifras escritas a bolígrafo. De obras que cambiaban sobre la marcha. De clientes reales. Y de la necesidad de entender cuánto cuesta transformar un espacio antes de empezar.
No construimos ReformAI porque quisiéramos crear una startup. Lo construimos porque necesitábamos una forma mejor de imaginar, presupuestar y gestionar reformas reales.
Si quieres conocer mejor de dónde venimos, visita Conoce quiénes somos → o entra directamente en la web operativa de AE Reformes Horta.