Sabes hacer reformas. Llevas años trabajando para otros. Ahora quieres montártelo por tu cuenta. Bien. Pero antes de darte de alta, hay cosas que nadie te va a contar — excepto esta guía.
Lo primero: ¿autónomo o SL?
Rubén lleva 12 años haciendo instalaciones eléctricas para una empresa en Zaragoza. Sabe montar un cuadro eléctrico con los ojos cerrados. Pero nunca ha hecho un presupuesto. Nunca ha facturado. Y no tiene ni idea de qué forma jurídica le conviene.
La respuesta corta: empieza como autónomo. La respuesta larga depende de tu situación.
- Autónomo (persona física): alta en un día, coste mínimo, cuota de ~300 €/mes (80 € con tarifa plana el primer año). Ideal para empezar solo o con un peón. El inconveniente: respondes con tu patrimonio personal.
- SL (Sociedad Limitada): capital mínimo de 1 € (antes eran 3.000 €), protege tu patrimonio personal, obligatoria si piensas facturar más de 40.000 €/año y tener empleados desde el inicio. Coste de constitución: 500-1.200 € + gestoría mensual más cara.
Para el 90 % de reformistas que empiezan: autónomo. Ya tendrás tiempo de montar una SL cuando factures lo suficiente. Ahora, lo que necesitas es empezar a trabajar.
Cuando empieces a facturar, necesitarás saber cómo facturar correctamente desde el primer día. No lo dejes para después.
Trámites para darte de alta (paso a paso)
Esto no es complicado. Es burocracia. Que no es lo mismo. Son 5 pasos que puedes hacer en una semana — 3 días si te organizas bien.

1. Alta en Hacienda (modelo 036 o 037)
Es lo primero. Te das de alta en el censo de empresarios con el modelo 036 (o el simplificado 037). Tienes que elegir tu epígrafe del IAE. Para reformas, los más habituales son:
- 501.3: Albañilería y pequeños trabajos de construcción en general.
- 504.1: Instalaciones eléctricas (si eres electricista como Rubén).
- 504.2/504.3: Fontanería, calefacción, climatización.
Puedes darte de alta en varios epígrafes sin coste adicional. Haz esto antes de emitir tu primera factura.
2. Alta en la Seguridad Social (RETA)
Alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. Aquí viene la buena noticia: la tarifa plana de 80 €/mes durante el primer año. Después sube según tu base de cotización y rendimientos reales (sistema de tramos desde 2023). La cuota media en 2026 ronda los 300 €/mes para ingresos netos de 1.500-1.700 €/mes.
3. Seguro de Responsabilidad Civil
Obligatorio. Si una tubería que has instalado revienta y inunda el piso de abajo, tú respondes. Sin seguro, pagas de tu bolsillo. Coste: 200-400 €/año dependiendo de coberturas y facturación prevista. No escatimes aquí. Un siniestro te puede arruinar.
4. Alta en el REA (si aplica)
El Registro de Empresas Acreditadas es obligatorio si vas a hacer obras de construcción como subcontratista. Si solo haces reformas para particulares, no es estrictamente necesario, pero ténlo en cuenta si piensas trabajar para constructoras.
5. Licencia de actividad municipal
Depende de tu ayuntamiento. Algunos exigen una comunicación previa de inicio de actividad. Otros no piden nada para autónomos sin local. Consulta en tu ayuntamiento — es gratis preguntar.
Consulta los permisos y licencias que necesitas según el tipo de obra que vayas a hacer.
Cuánto dinero necesitas para empezar
Aquí van los números reales. Sin adornos. Esto es lo que cuesta arrancar como autónomo de reformas en 2026:
| Concepto | Coste |
|---|---|
| Alta + gestoría (primer año) | 200 – 400 € |
| Seguro RC (anual) | 200 – 400 € |
| Herramientas básicas | 500 – 2.000 € |
| Furgoneta (2ª mano) | 3.000 – 8.000 € |
| Cuota autónomo (año 1, tarifa plana) | 80 €/mes × 12 = 960 € |
| Marketing básico (tarjetas, web, perfil Google) | 0 – 200 € |
| Total mínimo primer año | ~4.860 – 11.960 € |
¿Es mucho? Depende. Comparado con montar un bar (30.000-60.000 €) es una ganga. Comparado con seguir de asalariado, es una inversión con riesgo. Pero el techo salarial de un asalariado en construcción es de unos 28.000 €/año. El de un autónomo que gestiona bien su negocio no tiene techo.
Consulta la guía completa de precios de reformas para entender cuánto se cobra en el mercado y dónde puedes posicionarte.
Tu primer presupuesto (no la cagues)
Aquí es donde el 80 % de los autónomos nuevos la lian. Porque saben hacer la obra, pero no saben venderla. Y un presupuesto es un documento de venta.
Tu primer presupuesto dice más de ti que 10 años de experiencia. Si envías un WhatsApp con un número redondo, el cliente piensa que eres un chapuzas. Si envías un PDF profesional con partidas desglosadas, materiales especificados y condiciones claras, el cliente piensa que lleva años haciéndolo.
El proceso es este:
- Visita y mide: ve a la obra, mide todo, haz fotos de todo. No te fíes de “son unos 4 metros cuadrados”.
- Calcula materiales: con marca, referencia y precio. No pongas “azulejo” — pon “porcelánico Marazzi SistemN 60x60, gris cemento, 12 m² + 10 % de merma”.
- Calcula mano de obra: horas reales × tu precio/hora. No el precio que te gustaría cobrar — el que cubre tus costes + margen del 25-35 %.
- Añade imprevistos: 8-12 % del total. En viviendas antiguas, 12-15 %. No es opcional — es tu seguro contra sorpresas.
- Presenta como un profesional: PDF con tu logo (aunque sea básico), datos fiscales, partidas desglosadas, condiciones de pago, plazo de ejecución y validez del presupuesto.
Sigue los 7 pasos para hacer un presupuesto profesional — con ejemplos reales y precios actualizados a 2026.
O si quieres algo más rápido, usa la plantilla de presupuesto gratuita y solo tienes que rellenar los datos.
5 errores del primer año (los comete todo el mundo)
Estos errores los cometen el 90 % de los autónomos que empiezan en reformas. Todos. Sin excepción. La diferencia entre los que sobreviven y los que vuelven a trabajar por cuenta ajena es que los primeros los corrigen rápido.
1. No cobrar las visitas
Haces 5 visitas a la semana. Cierras 1 de cada 4 presupuestos. Las otras 4 visitas son 2-3 horas cada una de desplazamiento + medición + conversación. Eso son 8-12 horas semanales que trabajas gratis. A 35 €/hora, estás regalando 280-420 € cada semana. Solución: cobra 30-50 € por visita técnica, descontable del presupuesto si aceptan. Filtra a los curiosos y multiplica tu ratio de cierre.
2. No pedir señal
Empiezas la obra sin cobrar nada. Compras materiales de tu bolsillo. A mitad de obra, el cliente “tiene un problema” y quiere parar. Tú ya llevas 3.000 € invertidos. Solución: 30 % de señal antes de empezar. 40 % a mitad de obra. 30 % al finalizar. Es estándar en el sector. Si el cliente no acepta pagar señal, es una bandera roja.
3. Aceptar todo
Tu primer año tienes hambre. Normal. Pero aceptar un trabajo de fontanería cuando eres electricista no te hace versátil — te hace irresponsable. Un trabajo mal hecho te cuesta más en reputación que lo que ganas en factura. Especializa. Y lo que no sea tuyo, subcontrátalo o recómiendalo a un compañero.
4. No tener contrato
Un presupuesto aceptado es un contrato. Pero tiene que estar firmado por ambas partes, con condiciones claras: qué se hace, qué no se hace, plazo, forma de pago, qué pasa si hay cambios. Sin esto, cualquier “yo pensaba que…” del cliente se convierte en una pelea que pierdes tú.
5. No guardar para impuestos
Cobras 5.000 € de una obra y piensas que tienes 5.000 €. No. Tienes ~3.200 €. El resto es IVA (que tienes que ingresar trimestralmente) e IRPF (que pagas en la declaración anual). Si te lo gastas todo, en enero tienes un problema gordo. Regla: aparta el 30 % de cada cobro en una cuenta separada. Intocable hasta que tu gestor te diga lo contrario.
Más sobre cómo calcular tus márgenes reales para no trabajar gratis sin darte cuenta.
Y antes de empezar cada obra, repasa la checklist completa antes de empezar una reforma — te ahorra disgustos y olvidos.
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Pedir presupuesto gratisPreguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta darse de alta como autónomo de reformas?
El alta en sí es gratuita (modelo 036 en Hacienda + alta en RETA por internet). Lo que cuesta es la gestoría si la usas (100-200 € por el trámite) y el seguro de RC obligatorio (200-400 €/año). La cuota de autónomo el primer año es de 80 €/mes con tarifa plana. Coste real del primer mes: unos 350-500 € entre todo.
¿Necesito algún título o certificación para hacer reformas?
Depende del oficio. Para albañilería general y reformas básicas, no necesitas título. Para instalaciones eléctricas necesitas el certificado de instalador autorizado (categoría IBTB como mínimo). Para fontanería/calefacción necesitas el carné de instalador. Para obras que afecten a estructura, necesitas que un aparejador o arquitecto técnico firme el proyecto. Consulta los requisitos específicos de tu comunidad autónoma.
¿Puedo empezar sin furgoneta?
Puedes, pero vas a perder tiempo y dinero. Sin furgoneta dependes de que te lleven los materiales (coste de transporte que no controlas) y no puedes llevar tus herramientas de forma eficiente. Una furgoneta de segunda mano tipo Renault Kangoo o Citroën Berlingo en buen estado se encuentra desde 3.000-5.000 €. Es la inversión que más rápido se amortiza porque te da autonomía total.
¿Cómo consigo mis primeros clientes?
Tus primeros 10-15 clientes van a venir de tres sitios: boca a boca (amigos, familia, antiguos compañeros que te recomienden), Google My Business (crea tu perfil gratuito, sube fotos de obras y pide reseñas desde el día uno) y portales de reformas (Habitissimo, Houzz, etc. — algunos cobran por lead, otros son gratuitos). Lo que NO funciona al principio: redes sociales sin inversión, flyers en buzones, anuncios en prensa local. Centra tu energía en hacer un buen trabajo y que el cliente lo cuente.
¿Merece la pena contratar un gestor desde el primer día?
Sí. Un gestor te cuesta 60-120 €/mes. A cambio, presenta tus impuestos trimestrales (modelo 303 de IVA, 130 de IRPF), te avisa de los plazos, te ayuda con las facturas y te evita multas que cuestan 10 veces más que su tarifa. En tu primer año vas a tener mil dudas fiscales. Un gestor que entienda de autónomos de construcción es la mejor inversión después de la furgoneta.